

Cubiertas de acero inoxidable son elementos que cierran canales y sistemas de drenaje, protegiéndolos de contaminantes. Garantizan durabilidad, estética y resistencia a la corrosión y productos químicos.
Rejillas de acero inoxidable son elementos perforados que cubren canales de drenaje, permitiendo el flujo libre de agua. Combinan alta resistencia con resistencia a la corrosión y facilidad de mantenimiento higiénico.
Las cubiertas y rejillas de acero inoxidable se utilizan en sistemas de drenaje lineal y puntual, como canales y sumideros (bodenablauf o ablauf). Según las necesidades, se emplean, entre otros:
Estas soluciones son ideales para la industria alimentaria, confiterías, ahumaderos, cervecerías y vinícolas. Se aplican en la producción farmacéutica y química, plantas de procesamiento y naves industriales, así como en mataderos y plantas cárnicas.
Es posible adaptar dimensiones y acabados a instalaciones específicas, respetando los requisitos higiénicos y normativas sanitarias.
La rejilla antideslizante se utiliza en lugares donde la seguridad es fundamental. Es ideal en entornos expuestos a humedad, grasas y limpiezas intensivas.
La construcción con pletina de 25x3 mm ofrece buena adherencia y reduce el riesgo de resbalones. A la vez, permite el drenaje libre de agua y contaminantes, minimizando el riesgo de obstrucción del sistema de drenaje.
La rejilla está fabricada en acero inoxidable AISI 304 y, bajo pedido, también en AISI 316. Ofrece alta resistencia al uso intensivo y a productos químicos. La clase de resistencia L15 indica que está diseñada para cargas ligeras, típicas del tráfico peatonal.
Esta solución se utiliza en instalaciones donde se requieren altos estándares de higiene y seguridad laboral.
Aplicaciones:
La rejilla de acero inoxidable tipo escalera 25x8 mm se utiliza en sistemas de drenaje industrial de acero inoxidable. Es ideal donde se requieren altos estándares de higiene y resistencia a la explotación intensiva. Se emplea en la industria alimentaria, láctea, cárnica, cervecera y vinícola, así como en instalaciones de producción y almacenes.
La rejilla está fabricada en acero inoxidable AISI 304 y, bajo pedido, en AISI 316. La clase de resistencia M125 indica que está diseñada para cargas medias. Por ello, es adecuada para naves industriales, salas técnicas y zonas de soporte industrial. Su construcción de 25x8 mm asegura un drenaje eficaz, alta capacidad de flujo y resistencia a productos químicos y daños mecánicos.
La estructura tipo escalera facilita el drenaje de agua y contaminantes del suelo, permitiendo una limpieza rápida y el mantenimiento de altos niveles de higiene. Su diseño permite un montaje y desmontaje rápidos, facilitando las tareas de mantenimiento y las inspecciones de los sistemas de drenaje.
En su versión antideslizante, la rejilla tipo escalera 25x8 mm se utiliza en zonas expuestas a humedad y grasas. Es ideal donde hay detergentes y la seguridad al caminar es crucial. Esta variante ofrece estabilidad de uso y reduce el riesgo de resbalones en entornos industriales con altos requisitos de seguridad laboral.
La rejilla está diseñada para canales estándar de acero inoxidable utilizados en sistemas de drenaje lineal. Puede usarse tanto en nuevas instalaciones como en modernizaciones de sistemas de drenaje existentes.
Ventajas clave:
La cubierta tipo placa de acero inoxidable 25x10 mm ofrece alta resistencia en superficies de instalaciones exigentes. Protege los sistemas de drenaje de contaminantes mecánicos mayores, aumentando su durabilidad y fiabilidad. Está fabricada en acero inoxidable AISI 304 o, bajo pedido, AISI 316, cumpliendo con la clase de resistencia M125.
La construcción tipo placa de 25x10 mm es ideal donde se mueven carretillas elevadoras y pequeños carros de transporte. Se utiliza en zonas de carga, almacenes y áreas técnicas con alta intensidad de trabajo. Las cubiertas de acero inoxidable destacan por su alta resistencia a la presión puntual y retienen eficazmente contaminantes mayores.
Características principales:
Debido a su estructura compacta y baja permeabilidad, las cubiertas tipo placa de acero inoxidable tienen aplicaciones limitadas. No son adecuadas para lugares con alto tráfico peatonal donde la máxima capacidad antideslizante es clave. Están destinadas principalmente a espacios técnicos donde la resistencia, la capacidad de inspección y la protección del drenaje son prioritarias.
Aplicaciones:
Las cubiertas de acero inoxidable en variante de chapa son una solución económica y ligera. Están diseñadas para lugares con tráfico bajo o muy bajo. El producto pertenece a la clase de resistencia L15 y está destinado a zonas con tráfico peatonal esporádico.
La estética y la apariencia de la superficie son de gran importancia. Gracias a su simplicidad y bajo peso, la cubierta de chapa funciona bien como protección de canales. Se utiliza en edificios públicos como centros comerciales, pasillos y oficinas.
También se emplea en zonas representativas con baja carga de uso. La pequeña cantidad de material utilizado en su producción se traduce en un precio atractivo, siendo una de las soluciones más económicas de esta categoría.
La cubierta de chapa no es adecuada para cargas generadas por tráfico peatonal intenso, carros o equipos técnicos. En tales condiciones, puede deformarse y ser resbaladiza debido a su superficie lisa. Sin embargo, ofrece amplias posibilidades estéticas y es ideal para aplicaciones decorativas. Gracias a la tecnología de corte láser, es posible realizar patrones, gráficos o aberturas de ventilación personalizadas según los requisitos del cliente, combinando funcionalidad y estética.
En instalaciones industriales, a menudo es necesario adaptar los elementos de drenaje a las condiciones del lugar. Por eso, las cubiertas y rejillas de acero inoxidable pueden ser fabricadas a medida, según los requisitos del cliente. Esta solución garantiza total compatibilidad con canales industriales, sumideros de acero inoxidable (bodenablauf o ablauf) y otros elementos de drenaje.
Gracias al uso de acero AISI 304 o AISI 316, las cubiertas de acero inoxidable ofrecen resistencia a la corrosión y facilidad de limpieza. Se caracterizan por una larga vida útil, incluso en entornos de explotación intensiva.